EL MIEDO


Siendo niño tuve muchos miedos. Podría decir que no era un niño de los que se denominaban valientes, si no mas bien cobardica. En mi vida me ha acompañado durante buena parte del camino.

A los once, doce años vivía en un barrio que estaba compuesto en gran parte por viviendas de realojo y personas en aquel momento de origen bastante humilde. Recuerdo anécdotas como que según a que recados o a que sitios teníamos que ir a comprar íbamos agrupados y nos llamábamos unos a otros para acudir seguros de que yendo en grupo todo transcurría mejor. Aun así, algunas veces volvíamos un poco trasquilados. Era el Madrid de la postguerra y se jugaba a lo que se había aprendido. A pelear.

En el colegio no fue mucho mejor. Era un niño que no le gustaba el futbol y esto era imperdonable en una clase solo de chicos donde imperaba siempre el deporte rey. Yo era distinto.

Recuerdo aquellos años de adolescencia como años de pesadilla donde además se sumaba la dificultad de conseguir un rendimiento escolar aceptable. Si no. Palos y castigos.

Tuve, sentí y viví muchos miedos y camuflados de muchas formas y no ha sido hasta hace relativamente poco, unos años que he completado el puzle.


El verdadero miedo el más cruel y más nuclear es el miedo que inspira el salvajismo sin control o mejor dicho el ser humano deshumanizado y salvaje que se convierte en una fiera depredadora capaz de atacar y matar, pero eso si usando su gran inteligencia. 

Eso si que da mucho miedo.

Estos días he leído una opinión en un diario de un analista sobre la personalidad de Putin, decía que se había desarrollado en un barrio conflictivo donde se hizo famoso por ser el mas fuerte y cruel, lo que se denomina un matón de barrio. Esto le hace ser impredecible y que no se rinda nunca, aprendió a sobrevivir.

¿Cuántos matones de barrio gobiernan y están en centros de poder en el mundo? No me atrevo a decir cuántos, pero me da la impresión que no son pocos. No hay más que dar una vuelta por extremo oriente, Asia, Africa, América y como no Europa. Podríamos dar una lista entera de nombres y seria extensa.

¿Qué fomentan los matones de barrio? Su estrategia se basa en la pandilla, la fuerza grupal ejercida desde la maldad, el abuso y el sometimiento. Basta ver las imágenes deleznables de estos días con lo sucedido en el colegio mayor Elías Ahuja. Una fuerza bruta y animal con la que convivimos y cada vez aceptamos mas como algo natural a ser humano. No es verdad ni tenemos que creer todo lo que opinan aquellos manipuladores que quieren sacar partido de esta coyuntura.


¿Quiénes son los manipuladores? Aquellos que ostentan el poder real y mediático, que buscan una humanidad domesticada desde el miedo, la inseguridad y la paranoia. Ellos nunca van a ejercer la fuerza, sino la astucia para embaucar a cuatro superhombres que les hagan el trabajo sucio. Vuelvo a citar otro ejemplo, la actuación del grupito en la “fiesta” donde decían “vamos a volver al 36”. Luego ya recogerán los beneficios que esto genere. Porque se trata de eso de rentabilizar sus beneficios por encima de todo. Por encima de otros seres humanos, por encima de la propia naturaleza y por encima de su propia supervivencia en este planeta.

ESTOS SI QUE DAN MIEDO.

Recomiendo a tod@s ver un video en YouTube. Dejo aquí el enlace donde se habla de todo esto.

https://youtu.be/Nt44ivcC9rg

Yo ya soy capaz de respirar. Es precioso vivir y sentirse libre.

Contra los impostores que intentan hacernos sufrir

 

Suenan trompetas de guerra, anuncian el apocalipsis disfrazado en mil infecciones, terrores, guerras, inflación, miseria.

Cada vez que veo y escucho noticias encuentro agoreros que me recuerdan a los visionarios del medioevo pregonando el fin del mundo.

No se que va a pasar el próximo otoño. No se si vamos a poder seguir viviendo igual que ahora. Lo que si sé en plena consciencia es que me niego a ser conejo de indias. Me niego a que sigan experimentando en mí la teoría del stress y del terror infligido.

Como ciudadano me rebelo todos los días ante esta situación y por mucho que empeore o pueda empeorar no van conseguir que su miedo. El miedo impuesto y consistente que utilizan para cubrir sus actos impunes de barbarie sobre la ciudadanía triunfe sobre mí.

Podrán empobrecerme, podrán aniquilarme físicamente pero no van a conseguir rendirme.


 

 

Amo la vida, amo vivir plenamente junto con mis amigos, con mis seres queridos y todas aquellas y aquellos que sientan como yo. Ha llegado la hora del despertar a la iniquidad y al aborregamiento de las masas empobrecidas.

Como ciudadanos tenemos la opción y el derecho de defender nuestra intimidad, nuestra identidad y nuestra libertad.

Como seres humanos hemos de tener presente que pertenecemos a una especie, la humana que no entiende de limites territoriales, conflictos de intereses ni de identidades individuales y únicas. Somos un todo y pertenecemos a algo muy superior que no obedece a pensamientos mezquinos que no buscan sino enfrentarnos a unos con otros.

Ser humanos nos asemeja a la divinidad. No a dioses justicieros, belicosos o sacrificiales. Nos asemeja a la divinidad espléndida generosa basada en el único sentimiento que nos sitúa y diferencia del resto de los seres que pueblan este planeta. El amor.


Hay que ser corto de vista para no reconocer que todo el universo, en relación a las propias estrellas, galaxias, en todo el microcosmos bacterias, virus y seres y entidades infinitamente mas grandes y mas pequeñas a su vez. En todo esto el amor es la fuerza de atracción universal. Las especies se reproducen por el instinto y el instinto se mueve por el amor que a su vez mueve la emoción que conduce al encuentro. Amar la vida porque la vida es el amor.

Solo desde este encuentro, como especie podremos superar este enemigo invisible que nos envuelve en la penumbra, y aniquila nuestro espiritu. Podemos y debemos vencer y para ello necesitamos salir del letargo donde nos han encerrado. Estamos vivos y esto significa que sentimos, emocionamos y hacemos. La pregunta es: ¿saltaremos algún día la valla donde nos han encerrado y volveremos al mundo real?. Yo puedo decir que todos los días de mi vida lo intento y con los años, muchos lo consigo. Ama, vive y únete a otros como tu.

                                                                              Diario de un náufrago a 31/7/2022

Caminando los 70


 He cumplido setenta años, durante todo este tiempo pasado apenas he podido reflexionar sobre ello. Los acontecimientos recientes no han dejado espacio casi para volver al interior nuestra mirada, así el 2019 dejaba paso al 20 con la incertidumbre creada por un virus por una enfermedad que no podíamos explicar. El 2021 fue una continuación inédita del año anterior agravada con más incertidumbre sobre el futuro que nos esperaba. Por último, cuando comenzamos a ver en el horizonte una esperanza, sobreviene una guerra que nos lleva cincuenta o sesenta años atrás. La posibilidad de una catástrofe nuclear planea de nuevo en nuestras cabezas y el miedo y mas incertidumbre anida en nuestro corazón.

En medio de todo esto la vida continua y los años y la edad siguen corriendo. Este último año he sido feliz abuelo, gracias hijo por conseguirlo, me ha encantado. He podido conservar la mayoría de mis amigos, los más cercanos y leales conmigo y esto me hace inmensamente feliz.

He recibido tantas muestras de cariño que en verdad me he sentido un poco abrumado. Gracias a todo@s  vosotr@s por hacerlo realidad.

Ahora ya más tranquilo he podido ver con claridad la suerte que me acompaña y solo puedo desear poder seguir rodeado de gente como vosotr@s. Aquí en Mallorca y en otros puntos de España y fuera de ella. Gracias. Gracias. Gracias.