RECUERDOS DE MADRID


A estas alturas de mi vida no dejo de asombrarme todavía.

Son los recuerdos que nos llaman sin que seamos conscientes apenas. Sin embargo, una situación, una palabra, una mirada en la barra de un café. Apenas un instante basta para desatar una cascada de emociones a veces contradictorias e incluso chocantes sobre lo vivido y aparece ahí de repente delante de ti. Mismos aromas, mismas sensaciones. Mi viaje en estos días podría definirlo como un viaje de retorno al origen mismo de muchas situaciones vividas que después se sucedieron.

Desde que resido fuera he hecho muchos viajes a mi Madrid, ese que he conocido de niño, en mis primeras exploraciones de adolescente, también mas tarde como hombre y padre con hijos y ahora de viejo y un poco apátrida.

Sin embargo, Madrid y yo hemos sido amigos de esos que se ven solo de cuando en cuando y aun así se extrañan porque la vida me ha llevado a entrar, venir y salir reiteradamente para volver y volver. Siempre comenzar para después despedirme y volver a comenzar. En cada salida una perdida, distinta, pero a la postre otra perdida más que te quiebra el corazón y te encoge el alma.

Cuando paseo por Madrid en estos momentos observo sus arrugas y los surcos que va dejando en el paso del tiempo. la perdida de la identidad de los barrios, el abandono de sus antiguas tiendas, la proliferación de las franquicias que la convierten en una ciudad distinta. Entonces me reconozco en mi mismo esas mismas perdidas, los surcos en mi piel arrugada y la llegada de lagunas y pensamientos extraños a mi cabeza. Son las arrugas y surcos que van cambiando con los años, pero siempre nos acompañan.

Esta vez el viaje ha sido distinto quizás porque mi percepción ha cambiado y como los grandes amantes longevos siempre descubrimos algo que en el tiempo no habíamos observado y eso hace que sigamos admirándonos.

Esta vez yo también me encuentro distinto, sosegado, tranquilo observando con ojos de niño viejo. Ahora soy capaz de saborear los pequeños momentos que ofrece en sus rincones, los tumultos en sus calles y al fin los distintos Madrid que habitan en uno solo.

Si, mi pequeño y gran Madrid, antes chulesco, destartalado siempre descarado y acogedor. Amigo mío te llevo en el corazón.

 

Una navidad diferente de verdad.

Te vi bajar a escondidas de puntillas para evitar ser visto. Yo personalmente ya conocía de tu existencia o mejor de vuestra existencia tu mujer y tus dos hijos que ya no tienen patria. 

La verdad es que tampoco me importaba que estuvierais allí refugiados, como tantos otros. 

Hoy sin embargo ha sido distinto por que tu bajabas así y yo subía cargado de ilusión y de paquetes para los míos. No he podido sino bajar mi mirada ante la tuya, luego he pensado en compartir, también en tratar de conoceros. 

Todo se ha complicado, sirenas, cascos y ruidos y voces airadas y luego la nada de nuevo que envuelve nuestras vidas. Ya no hay tiempo tu vida se ha disipado ante la mía como una vela gastada. 

Eso si una vela de navidad.

Por una navidad diferente de verdad. 

 

Todo es pura ficcion...pero y si hubiera sido verdad? 

 

 


 

HACER ACCION SOCIAL

ACCION SOCIAL

Para sociólogos como Max Weber, la acción social es el objeto fundamental de estudio de la sociología.

En realidad, lo podríamos definir como cualquier acción emprendida voluntaria, deliberada y consciente dirigida a otro grupo de personas orientada a conseguir un propósito.

Según esto una acción social puede dignificar a quien o quienes la hacen dirigida a un bien ético y conforme al desarrollo y evolución de la vida o por el contrario puede ser causa de manipulación y destrucción de colectivos como así se ha demostrado a través de la historia tantas veces.

Este fin de semana pasado hemos tenido la oportunidad de aprender de la mano de  un gran didacta  el concepto compartido que puede significar la acción social desde la perspectiva de nuestra biodanza.

No solo trabajar con y para entidades y organizaciones sean gubernamentales o no. No solo colaborar en campañas solidarias y no lucrativas. No solo levantar la voz en foros y manifestaciones justas que claman ante un mundo injusto. Todo esto es positivo, esta bien éticamente y dignifica a aquel o aquella que lo realiza.

Sin embargo, la acción social comienza desde mucho mas cerca. Cuando veo la cajera del supermercado ahogada por la prisa de todos los que hacemos cola y en vez de ser uno mas de esa cadena inhumana, me detengo le sonrío y le pregunto o solamente me intereso por el o ella. Cuando me acerco a tomar un carro y me encuentro a alguien sea del color que sea que tan solo esta intentando sobrevivir en el día a día y hoy le dedico simplemente un buenos días le valido y  dignifico como persona.

Hay tantas maneras de ejercer acción social como seres humanos habitamos este planeta. ¡Nos pilla tan de cerca!

Haciendo un poco de historia hace ya mas de dos años unos cuantos facilitadores de biodanza entendimos que había que ir un poco mas allá en su divulgación. Comenzamos la construcción organizativa de una nueva escuela de biodanza según el sistema de su creador Rolando Toro.

Me propusieron como director y les fui transmitiendo la idea de lo que para mi debía ser esta escuela. Ahora en el tiempo he visto que nuestra idea era hacer acción social. Adaptamos la escuela a las necesidades de todos nuestros alumnos ajustando todo de tal forma que ante todo preservaran la posibilidad de asistir cada uno en su casuística particular. Esto origino a veces un intenso debate y algún que otro conflicto.

Sin embargo hemos conseguido llevar ante todo el mensaje universal del cuidado del otro anteponiéndolo en ocasiones incluso a nuestra necesidad.

Si, ahora como director de esta escuela de futuros formadores (facilitadores) de biodanza me siento muy orgulloso de haber podido compartir con este equipo de colegas todos y cada uno de los momentos vividos y puedo decir que TERRAMAR esta haciendo ante todo acción social. Así se creo y así estoy convencido seguirá siendo. Gracias a todos vosotros por haberlo hecho posible.

Antonio J. Dr. Escuela TERRAMAR