Caminando los 70


 He cumplido setenta años, durante todo este tiempo pasado apenas he podido reflexionar sobre ello. Los acontecimientos recientes no han dejado espacio casi para volver al interior nuestra mirada, así el 2019 dejaba paso al 20 con la incertidumbre creada por un virus por una enfermedad que no podíamos explicar. El 2021 fue una continuación inédita del año anterior agravada con más incertidumbre sobre el futuro que nos esperaba. Por último, cuando comenzamos a ver en el horizonte una esperanza, sobreviene una guerra que nos lleva cincuenta o sesenta años atrás. La posibilidad de una catástrofe nuclear planea de nuevo en nuestras cabezas y el miedo y mas incertidumbre anida en nuestro corazón.

En medio de todo esto la vida continua y los años y la edad siguen corriendo. Este último año he sido feliz abuelo, gracias hijo por conseguirlo, me ha encantado. He podido conservar la mayoría de mis amigos, los más cercanos y leales conmigo y esto me hace inmensamente feliz.

He recibido tantas muestras de cariño que en verdad me he sentido un poco abrumado. Gracias a todo@s  vosotr@s por hacerlo realidad.

Ahora ya más tranquilo he podido ver con claridad la suerte que me acompaña y solo puedo desear poder seguir rodeado de gente como vosotr@s. Aquí en Mallorca y en otros puntos de España y fuera de ella. Gracias. Gracias. Gracias.

A TODOS LOS SERES HUMANOS QUE MARTIRIZAN A SERES HUMANOS

 Cada abrazo es un mail de paz de corazón a corazón. 


Cuando miramos con amor vemos nuestra alma repetida mil veces en todas las miradas. 


Cuando acariciamos con cariño desarmamos todas las defensas y corazas interpuestas. 


Hemos nacido para vivir y proteger la vida

POR FAVOR DEJEN QUE PODAMOS HACERLO EN PAZ Y LLEVENSE SUS BOMBAS DONDE NO CAUSEN MAS MUERTE Y DESTRUCCION

EL CABALLO DEL GUERNICA SE REMUEVE EN SU CAUTIVERIO

 

¿Habéis mirado sus ojos, su escorzo pidiendo auxilio, su desesperación?

 

 










Siempre he sentido un gran estremecimiento cuando he mirado a sus ojos, los ojos espantados de la locura y la certeza de que todo se acaba. De que de nuevo comienza la etapa oscura, la negrura del imperialismo y el poder. Ha tenido que pasar mas de medio siglo para que este caballo de nuevo lance sus relinchos al aire cargados de pesadilla y horror. ¿Es que no hemos aprendido nada? Durante tantos años disfrazándonos de ciudadanos, de demócratas, de gente de paz.

Hoy he vivido un paralelismo entre lo acontecido en este mi país y lo que ahora vivimos en Ucrania. Entonces y esto demostró la historia, la pasividad, el miedo a involucrarse, el cuidar tu casa antes que la del otro llevaron a las potencias europeas a dejar abandonada la incipiente republica española. Todos pensaron que así podrían calmar la sed insaciable de poder que sobreviene cuando te emborrachas de imperialismo, cuando te consideras elegido para conseguir un fin mayor.

El entorno es similar en muchos sentidos. En casi todos los países de nuevo renacen afanes nacionalistas e imperialistas que justifican el resurgir de los voceros de esas mal llamadas extremas derechas. El neoliberalismo exacerbado llevado a la máxima potencia nos ha despojado de los valores básicos de igualdad, fraternidad y libertad entre los pueblos. De nuevo también hemos claudicado ante todo lo que nos han ofrecido como el paradigma de la buena vida, una buena casa, un buen coche, una buena posición económica y a los demás… que les den.

Ni siquiera una pandemia universal y un proceso más que discutible ha sido capaz de sacarnos del ensimismamiento colectivo en que nos movemos, todo lo que se salía del guion había que desecharlo por herejía. Perdimos la capacidad de cuestionar y de pensar.

Pues bien, los cuatro jinetes del apocalipsis ya están cabalgando de nuevo a sus anchas y al frente de ellos el nuevo zar erigido como gran capitán de su ejército de espectros.

De nuevo nuestros miedos, nuestra pasividad, nuestra impotencia nos llevaran sin mas remedio a una confrontación global solo que quizás esta vez sea la última y no habrá ningún Pablo Picasso para pintar un nuevo Guernica.

Diario de un naufrago a 24/02/2022 segundo año de la pandemia y un día después.